|
Rubén MansoLibertad Digital |
Las funciones que nadie defiende y que año a año pierden peso en el gasto público son en realidad las que sostienen a todas las demás.
Los datos de los que hace gala el Gobierno esconden una realidad mucho más adversa para la economía española.
El rodillo legislativo y los gabinetes jurídicos se han refundado en guardia de corps con una sola misión: blindar a la familia imperial.
La pequeña empresa española dedica unos diez días al mes a tareas administrativas: de cada dos jornadas, una trabaja para sí y otra para la...
¿Cómo es posible que un país con un límite institucional al déficit haya triplicado su deuda sobre PIB en tres décadas?
El optimismo gubernamental responde a la combinación del impulso demográfico con el mantenimiento de una política fiscal netamente expansiva.
España no sufre un exceso de CCAA: sufre un exceso de producción normativa sobre la misma actividad económica por parte de tres niveles...
La competencia regulada entre proveedores —manteniendo la financiación pública y la cobertura universal— rinde más que el monopolio administrativo.
La política se siente cómoda gestionando agregados: es más sencillo exhibir un PIB que sube que explicar por qué el ciudadano no es más próspero.
Necesitamos reformas que aumenten la productividad, faciliten la inversión en energías diversas y adapten el mercado laboral al invierno demográfico.
El pago de la deuda es la única gran partida del Presupuesto que no se gestiona. No se negocia, no se prioriza, no se recorta por decreto; viene...
Si la innovación no destruye máquinas sino conocimiento, las reglas del juego cambian para las personas. Y si la máquina aprende a razonar, ni el...
Existe una regla más vieja que la propia función pública: todo privilegio nace como excepción y se entierra como derecho adquirido
En una política convertida en concurso de estridencias, la verdadera rebeldía ya no consiste en gritar más fuerte.
Repartir capacidad de compra donde falta vivienda no abarata la vivienda: solo cambia quién gana la puja.
Los acreedores, como ya sabemos, no se conforman con cobrar el principal: traen, además, el manual de instrucciones.
No me culpen, una vez más, a los gobernadores del BdE: ni al recién llegado ni al anterior. La política monetaria les sigue viniendo dada.
El gasto en defensa, tan olvidado en España, puede acabar siendo la mejor defensa de la imagen fiscal de un Gobierno pacifista.
El trabajo, por sí solo, no produce valor. Lo produce el deseo del que valora. Y si nadie valora el bien, no hay teorema marxista que lo redima.
El mercado financiero suele premiar la predictibilidad, y nada es menos predecible que un órgano del Estado intentando compensar los errores de otro.
Por eso conviene decirlo en voz alta, aunque a algunos les queme: el capitalismo es el sistema que más ha hecho por los pobres en la historia.