El Estado que garantiza y el Estado que gestiona
El Estado que garantiza y el Estado que gestiona
La competencia regulada entre proveedores —manteniendo la financiación pública y la cobertura universal— rinde más que el monopolio administrativo.
Hay una confusión que lleva décadas contaminando el debate sobre el Estado del bienestar en España, y que el programa económico que hemos presentado esta semana en Atenea trata de despejar: la diferencia entre garantizar un derecho y proveerlo directamente.
Son cosas distintas, y tratarlas como sinónimos ha costado caro. Cuando alguien defiende una reducción del perímetro del Estado en sanidad o en educación, la respuesta automática —pavloviana, casi— es acusarle de querer desmantelar la cobertura universal. Pero eso solo tiene sentido si se asume que garantizar un derecho exige que el Estado sea, además, el único que lo produce. Esa premisa no está en ningún sitio de la Constitución, y tampoco en la lógica económica más elemental.
El Estado garante es el que asegura que un derecho existe, que está financiado y que llega a quien lo necesita, con independencia de su renta. El Estado provisor es el que, además, decide ser él mismo quien construye el hospital, contrata al médico y gestiona la lista de espera. España ha colapsado sistemáticamente ambas funciones en una sola, como si separar quién paga........
