menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El regalo que Cali se debe

4 0
yesterday

El sábado pasado Cali cumplió 490 años, y estas y otras páginas se llenaron de orgullo, con la salsa, la Sucursal del Cielo, el Pacífico y esa alegría que nos inventamos en los años difíciles. La siento con más fuerza cuando la vivo desde lejos, deseando que la realidad doliera menos, aunque ese anhelo no esconda la pregunta de si la ciudad que presumimos es la misma que caminamos a diario, algo que casi nunca hacemos en medio de la fiesta.

No hablemos esta vez de empleo, ni de obras, ni de los favores de siempre en la administración, y tampoco de las pilatunas de nuestros ‘líderes’. Pensemos si la identidad que nos enaltece es solo un nombre, o si se mide en la brecha entre esa etiqueta y la realidad de quienes recorren sus calles; una distancia visible en el cuidado del espacio público y en el respeto al bien común.

Eso se nota en un parque........

© El País