¡En nombre del amor!
Hay vínculos que terminan y personas que no aceptan el final. Persiste una confusión: creer que insistir es amar y que presionar es perseverar. En nombre del amor se justifican conductas que cruzan límites. Los celos se presentan como protección y el control, como preocupación.
Pero nadie está obligado a corresponder, soportar ni reparar una afectividad que dejó de ser recíproca. Simone de Beauvoir pensó el amor como el encuentro entre dos libertades. La idea es exigente: amar implica reconocer que el otro puede elegir un camino distinto. Cuando esa libertad se hace intolerable, el amor se deforma. Deja de buscar el encuentro y pretende asegurar la permanencia; en lugar de cuidar, reclama; en vez de........
