El capitalismo liberal juega a la ruleta rusa
Varios observadores internacionales han señalado en sus recientes exposiciones que el mundo financiero está volviendo a jugar a la lotería con la contabilidad creativa. El objetivo es recaudar fondos para invertir en la nueva tecnología que está revolucionando el sistema productivo, la Inteligencia Artificial (IA). Rafael Poch de Feliu anunciaba el 13 de septiembre el colapso de la burbuja especulativa, porque la IA no va a proporcionar el retorno de beneficios esperado. Frédéric Lordon compara la situación financiera con las hipotecas subprime que causaron el hundimiento de la bolsa en 2008. Michael Roberts, después de explicar los enormes beneficios anunciados por las grandes empresas de IA, reconocía que, en buena medida, esa declaración de bonanza económica responde a la especulación financiera. Si a esta realidad económica le añadimos la alarma por el descubrimiento de la autonomía de los agentes de IA, que escapan al control de sus programadores, hemos de reconocer que la reciente evolución del sistema productivo está generando riesgos importantes.
¿Por qué se produce esa carrera alocada para desarrollar la IA? La respuesta de Trump ante las llamadas a la prudencia, por parte de empresarios e ingenieros de la nueva tecnología, no puede ser más significativa: “tenemos que ganar la competición de la IA contra China”. Hemos de entender que el problema es político —claro que la política es economía concentrada, como diría Lenin—. El riesgo para el imperialismo es perder su predominio en las relaciones internacionales, que le reporta sustanciosos beneficios; y ese desafío ya está presente en la situación histórica: la RPCh (República Popular China) está desplazando a los EE.UU. en la hegemonía mundial. Así que el juego mortal al que están abocadas las grandes empresas........
