¡Bienvenidos a la selva energética!
Una instalación fotovoltaica. / SERGIO GÓMEZ
Hace falta ser un genio en varios idiomas para entender (o intentarlo) el mapa energético dispuesto a aterrizar sobre esta tierra. Quien logre explicárnoslo con un mínimo de claridad merecerá el premio Nobel de las Ciencias Raras y de la Comunicación en Arameo Moderno. No creo que opte a tamaño galardón ningún responsable de nuestras ilustrísimas autoridades, que, a estas alturas de la película, no nos han contado aun (o yo no me he enterado) de qué va la copla. O sea, que el laberinto energético no está ordenado, ni hay localizaciones preferentes o secundarias, ni se sabe casi nada del asunto. Como dice un amigo mío, aquí se actúa a la "me cagüen tal" o, como solía resumir, en mi pueblo, el señor Macario, al "zurrumbumbum". Y, por si fuera poco, además del barullo instalador, tenemos la opacidad casi total. Se informa poco y mal. De modo que tienen que ser algunos ayuntamientos, ciudadanos, particulares o entidades como Zamora en Pie los que pidan........
