El Estado después del subsidio
20 años pasaron en un paraíso de Estado en bonanza económica y de recursos hidrocarburíferos. Incluso, el Estado se dio el gusto de ofrecerle una vida relativamente barata a la ciudadanía por medio de subvenciones en diversos ámbitos. Ahora, tras 20 años de auge, nos hundimos en el sueño del pasado. La realidad política obligó a Bolivia a despertar del paraíso de la bonanza de la estabilidad a la crisis de la escasez.
El diésel pasó de 9,80 Bs a 17,95 Bs por litro. El Ejecutivo presentó esta subida como parte de un proceso de ordenamiento económico y rescate de emergencia frente a la crisis.
Sin embargo, esta situación conlleva a una pregunta: ¿Qué implica realmente para el Estado abandonar una política económica que no solo redujo el precio de los carburantes, sino que también moldeó la cultura política del país?
Durante años, los subsidios que recibió la ciudadanía hicieron que la misma experimentara determinados precios como la normalidad. Al asumir el Estado los precios reales del sistema internacional, transmitía a la ciudadanía un precio artificialmente........
