Dos estrechos que tienen en vilo al mundo
Para entender por qué el petróleo ha vuelto a superar la barrera de los 100 dólares por barril y por qué el mundo observa con tanta preocupación lo que ocurre en Medio Oriente, basta mirar un mapa. Allí encontraremos dos pequeños pasos marítimos que hoy concentran buena parte de la atención económica mundial: el estrecho de Ormuz y el estrecho de Bab el-Mandeb.
Son apenas dos franjas de mar, pero por ellas circula una parte fundamental del petróleo y de las mercancías que mueven la economía mundial. El primero es el estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y la península arábiga. Durante décadas ha sido considerado uno de los puntos estratégicos más importantes del planeta porque conecta a los grandes productores del golfo Pérsico con los mercados internacionales. Por allí transitan regularmente más de 20 millones de barriles diarios de petróleo y productos derivados, aproximadamente una quinta parte del consumo mundial.
Pero el conflicto que involucra a Irán, Israel y Estados Unidos ha convertido esta ruta en un escenario de enorme riesgo. Los ataques, amenazas y restricciones a la navegación han reducido significativamente el tránsito marítimo y aumentado el temor de los mercados frente a una interrupción prolongada del suministro.
Cuando una ruta por donde circula semejante cantidad de petróleo comienza a presentar dificultades, el efecto es inmediato. No es necesario que deje de pasar completamente el crudo, basta el riesgo de un cierre, un ataque contra un buque o una amenaza militar para que aumenten los seguros, cambien las rutas y los mercados comiencen a incorporar esa incertidumbre en el precio. Ante las dificultades en Ormuz, Arabia Saudita cuenta con una alternativa: transportar parte de su petróleo mediante oleoductos que atraviesan el país hasta llegar a los puertos del mar Rojo, evitando así el golfo Pérsico.
Y es allí donde aparece la segunda puerta: Bab el-Mandeb, este estrecho, ubicado entre Yemen y Yibuti, comunica el océano Índico y el golfo de Adén con el mar Rojo. Desde allí las embarcaciones pueden continuar........
