La Fed ya no es el amo del mercado
Desde comienzos de los años ochenta hasta la pandemia, la Reserva Federal tuvo una influencia extraordinaria sobre los mercados. Movía las tasas de interés, las tasas movían los bonos, los bonos movían el costo del capital y, finalmente, ese costo del capital terminaba afectando prácticamente todos los activos.
Era un mundo dominado por la política monetaria.
Pero algo cambió después de 2020.
Y entender ese cambio puede ser más importante para los inversionistas durante la próxima década que tratar de adivinar cuál será la próxima decisión de Jerome Powell.
El problema dejó de ser exclusivamente monetario.
Estados Unidos tiene hoy una deuda pública que supera los US$ 40 billones. Y el costo de financiarla se ha convertido en una variable central de la economía estadounidense. El CBO proyecta que el gasto neto en intereses supera ya el billón de dólares anuales.
Aquí aparece una pregunta incómoda:
¿Quién va a comprar toda esa deuda?
Durante décadas, parte importante de la respuesta estuvo fuera de Estados Unidos.
Fondos institucionales.
Pero esa estructura está cambiando.
China ha reducido sus tenencias de treasuries durante años y Japón, aunque continúa siendo uno de los mayores tenedores extranjeros, tampoco puede ser tratado como una fuente infinita de demanda.
No significa que China o Japón hayan dejado de comprar deuda estadounidense. La historia es más sutil.
Está cambiando el comprador marginal.
Y eso puede cambiar también la arquitectura financiera mundial.
Del ‘treasury’ al ‘stablecoin’
Aquí aparece una de las conexiones más interesantes de la economía actual.
Una stablecoin como USDT o USDC necesita activos líquidos que respalden su valor. Una parte importante de esas reservas está invertida en instrumentos del Tesoro estadounidense, particularmente treasury bills.
Es decir, una nueva cadena financiera está tomando forma:
Dólar → Stablecoin → Treasury bill.
El dólar se convierte en software.
La blockchain se convierte en el sistema de distribución.
Y el treasury bill se convierte en el activo de reserva detrás de una nueva forma de dinero digital.
El propio Departamento del Tesoro estadounidense ha señalado que el crecimiento de las stablecoins podría........
