Gloria Steinem, la penúltima feminista liberal
Gloria Steinem, la penúltima feminista liberal
Steinem defendió la posibilidad de relaciones igualitarias entre mujeres y hombres, la plena humanidad de ambos sexos y un humanismo que liberaba también a los varones de roles rígidos.
Gloria Steinem (1934-2026), recientemente fallecida, fue la encarnación, con matices que luego mostraré, de un feminismo liberal clásico centrado en la igualdad formal, la autonomía individual y la ampliación de oportunidades. En un entorno anglosajón donde se hicieron hegemónicas, como denunció la también liberal Camille Paglia, la reconstrucción ontológica del sexo (para convertirlo de una categoría fundamentalmente biológica en una dimensión exclusivamente social) y la declaración de la heterosexualidad como violencia estructural (recuerden a una inefable secretaria de Estado del Gobierno de Sánchez animando a las mujeres a sustituir el sexo heterosexual por la masturbación).
A diferencia de Catharine MacKinnon o Andrea Dworkin, que advirtieron contra el coito por ser, decían, un acto de posesión y dominio por parte de los hombres –siempre presentados como violadores, ya de facto o en potencia–, Steinem defendió la posibilidad de relaciones igualitarias entre mujeres y hombres, la plena humanidad de ambos sexos y un humanismo que liberaba también a los varones de roles rígidos. Es decir, en la estela de Clara Campoamor cuando defendía que su feminismo era un humanismo. La famosa definición de Steinem —"una feminista es cualquiera que reconoce la igualdad y la plena humanidad de las mujeres y los hombres"— resume esa orientación del feminismo clásico. No buscaban ni la española ni la estadounidense un apartheid sexual contra los hombres ni la abolición del deseo hetero, sino que buscaban que las mujeres pudieran elegir carrera, maternidad, sexo y vida pública en........
