La espinaca y sus valores estéticos y morales esenciales
Hay genios que pintan cuadros y hacen que hasta su bigote sea una obra de arte, que sus entrevistas parezcan una obra de teatro y que su vida entera sea una provocación a la imaginación sin límites. Salvador Dalí nos puso en evidencia que el humor es una muestra indiscutible de inteligencia, y adornó su genialidad con extravagancia y una buena dosis de irreverencia.
Como buen artista, tenía la mente entrenada para identificar la belleza en cada objeto y en cada ser viviente. De niño soñó con ser cocinero antes que pintor. Décadas después, cuando ya era un ícono del arte, decidió escribir un libro de recetas para su esposa: Les Dîners de Gala (1973). No eran recetas para evitar el colesterol ni los carbohidratos; eran un homenaje al placer de comer, a la creatividad y, por supuesto, a la conversación alrededor de una mesa.
Afirmaba que la espinaca poseía “valores estéticos y morales esenciales”, convirtiendo una simple hoja verde en una reflexión filosófica.........
