Cambio institucional y desarrollo territorial en la Galicia del siglo XXI
Vivimos en un mundo de por sí convulso en el cual pocos principios y verdades resultan inmutables. Un universo encorsetado, de un tiempo a esta parte, por la polarización y la estridencia que, más allá de socavar los más elementales principios de convivencia, amenazan la capacidad de respuesta colectiva a la hora de afrontar con mínimas garantías de éxito los retos que el devenir nos depara. Bien es cierto que, con independencia de sus potencialidades, siempre ha existido un elevado grado de heterogeneidad en las trayectorias específicas seguidas por las diferentes sociedades y que cada comunidad, en mayor o menor medida, ha construido su propio futuro como Dios le dio a entender. Pero también resulta evidente que el desarrollo de los territorios requiere aunar voluntades no siempre coincidentes y que, con la lógica institucional que impera en la vorágine actual, difícilmente progresaremos al ritmo que la ciudadanía demanda y, por descontado, bien merece.
Porque cualquier transformación sustantiva de un país, sea Galicia en el caso que nos ocupa, requiere en buena lógica de un ejercicio de planificación que, partiendo de una identificación clara de las metas a alcanzar, establezca........
