Orlando Viera-Blanco: Entre el libertador y el taita (I)
“Mire Viera Blanco-me comenta Páez: la historia y los hombres que la hacen, no se juzgan sino que se comprenden. Bolívar bajó la mirada. -Ahora habla el pianista y el intelectual afrancesado, comenta Bolívar. -No libertador. Habla el hombre justo, al decir de Vargas”
El Ávila parecía aquella noche una montaña suspendida entre dos siglos. Caracas dormía bajo una luz tibia, casi melancólica. Caminé sin rumbo por una plaza que no reconocí, aunque algo en sus árboles, en el aire y en el silencio me resultaba familiar.
Al fondo una casa con un encendido en el corredor y la sombra de dos hombres que en la distancia nos distingo. Me extraña el frío y la pesada neblina. Pero más me sorprende es que la luz depende de candelabros. Al acercarme mi corazón late de incredulidad. Están el libertador y el león de Payara sentados, apaciblemente conversando.
Simón Bolívar estaba cómodo con las piernas cruzadas, vestido de oscuro. A su lado, José Antonio Páez, ancho de hombros, mirada de llanero y esa sonrisa que parecía contener alguna travesura.
—Llegas tarde, Orlando—dijo Páez.
—¿Tarde para qué?, respondo con inmerecida acritud.
—Para la República, señor mío… —Bolívar sonrió.
—No le hagas caso. Páez siempre ha tenido prisa…
Me senté frente a ellos. Pensé que estaba soñando, pero decidí no desperdiciar el sueño.
—Prepárese para conversar con dos hombres un poco cansados con más de 200 años de historia sobre sus hombros.
Bolívar: la República soñada.
Bolívar luchó por la República de Colombia [Departamentos de Cundinamarca, Venezuela y a la postre Quito y Bolivia]. Pero esa ilusión duró hasta que las distancias y las divergencias entre granadinos y criollos, apagaron la luz.
—Libertador—pregunté. -¿Qué República quería Ud. realmente?
Bolívar miró hacia el Ávila. —Una que pudiera sobrevivir a sus libertadores.
—¿Y la Colombia unida?. [Bolívar] Suspiró.
—Quise demasiado territorio y demasiado pronto. Por cierto he leído-desde mi otra vida-un historiador de su tiempo que me resulta generoso y lúcido. Se llama Rafael Arráiz Lucca. Es pariente colateral lejano mío. Ha dicho que unos de mis errores políticos fue insistir en la Colombia unificada desde una perspectiva centralista, muy exigente en medio de tanta disputa. Páez interviene…
—Y además quería que todos obedecieran a Bogotá, sobre todo al excelentísimo que Ud. bautizó como el hombre de las leyes.
—No especule Páez—replicó Bolívar—Quería que consolidar la unión en una gran república. Le he dicho con tono sugerido, no se pierda Ud. contra mi. Recuerde Ud. lo que les pasó a Castillo, Piar, Padilla o Mariño. Se perdieron. O a los que estando conmigo- Sucre, Soublette, Cruz, Urdaneta-la providencia los elevó.
—Es distinto cuando uno vive en Apure y ha sido entrenado por Manuelote—murmura Páez
Bolívar rio. -La verdad si no hubiese sido Ud. favorecido por las bendiciones de ese hato de Pulido Briceño, La Calzada, quizás el destino de la patria hubiese sido otro.
—Lo dice por las destrezas aprendidas por Páez
—Lo digo porque sin la mano de hierro de ese mulato Manuelote, no se hace el hombre de Mata de la Miel, El Yagual, Las Queseras del Medio y Carabobo
—Gracias, expresa Páez con un sorprendido orgullo.
[Rafael] Arráiz Lucca ha intentado devolverles humanidad a ambos personajes: ni santos ni demonios, sino hombres de inteligencia excepcional, perseverantes, guerreros y estrategas de primer orden, atrapados por las dimensiones de sus anhelos, época y circunstancias. En sus obras José Antonio Páez: del mito al hecho, y Bolívar: triunfo y ocaso, Rafael Arráiz cabalga sobre los hombres hombre de carne y hueso; soñadores, amantes, apasionados, vibrantes, entre lenceros, sangre, bailes y poemas.
—Pero usted no fue siempre El Libertador—le dije. -También fue un muchacho. Páez soltó una carcajada. —Eso sí me interesa, comenta El taita.
Bolívar levantó una ceja.
—¿Qué quiere saber?
—París.
[…]De pronto aquel hombre de uniforme pareció rejuvenecer. París apareció en la habitación como una película antigua: carruajes, salones........© La Patilla
