Hitler y la teoría del benevolente enemigo
Ocurrió así, en la realidad política y de la guerra: el gran enemigo rescata de la desgracia a su gran contendor; luego este lo derrota; y al final los dos quedan tendidos en el campo de los vencidos.
Son Churchill y Hitler durante la Segunda Guerra Mundial.
El 1 de septiembre de1939, Winston Churchill era un brillante político, pero acabado. Como primer Lord del Almirantazgo, su iniciativa de Galípoli en la primera Guerra, un gran fracaso, lo obligó a dimitir. Asquith, primer ministro, que lo estimaba, sin quererlo lo humilló: “Y ahora Winston, ¿qué vamos a hacer con Usted?” Como ministro de hacienda regresó al patrón oro. Gran equivocación. Keynes escribió un folleto cuyo título lo radiografiaba cruelmente: “Las consecuencias económicas de Mister Churchill.”
Lo consideraban un........
