Sancocho sin vitualla
Después de dos décadas metido en esto de educar, tengo esta información, para fortalecer el pensamiento crítico hay que leer. Y después escribir. No hay mucho misterio.
Queremos enseñar pensamiento crítico sin que los pelaos lean y, peor aún, sin que tengan que escribir.
Primero está la lectura. El estudiante se encuentra con una idea, la acepta, la rechaza, la compara con otra y descubre que quizá estaba equivocado. Entonces comienza a pensar. Después viene la temible hoja en blanco.
Porque una cosa es decir “yo pienso tal cosa” mientras uno está en clase, y otra sentarse frente a una hoja y decir: “Bueno, ahora explícame por qué piensas eso”.
La hoja en blanco no tiene compasión. No acepta “porque ajá”. No le importa que el estudiante sea simpático. La hoja pregunta: ¿cuál es tu argumento?, ¿de dónde sacaste eso?, ¿puedes demostrarlo?, ¿qué evidencia tienes?
Eso es pensamiento crítico.
Por eso me cuesta entender esa obsesión por buscarle una alternativa a todo lo que implique leer y escribir. Aquí........
