Los acampados de Maricarmen: una tardía canción del verano
Los acampados de la Puerta del Sol nos proponen una España de inquilinos contra caseros. Ya no es la de ricos contra pobres, derecha contra izquierda, progres contra fachas, los de arriba contra los de abajo, porque —dicen— la indignación es transversal. Dudosa transversalidad cuando sus inspiradores-as cuelgan de un llamado "Sindicato de Inquilinas" (¿solo mujeres?, el "wokismo" reñido con la comprensión lectora).
Es una broma pregonar que el decreto "Maricarmen" del martes en el Consejo de Ministros acabará con los desahucios, los precios abusivos del alquiler y el poder de los "fondos buitres". Bulos consentidos por el Gobierno porque la acampada en territorio PP (que los desalojen la Policía Municipal, dicen en la Moncloa) nos distrae del caos ceutí, la corrupción de cercanías o las fotos de las derechas que se manifestaron el sábado en Madrid.
De nuevo el drama de la vivienda en la España de Sánchez. Poca oferta y mucha demanda por aumento de población. Tiranía del mercado. La cenicienta del Estado del bienestar. Un problema que, a diferencia de sanidad o enseñanza, nunca fue gestionado como un mandato de la Constitución........
