La identidad, niebla del alisio
Ruyman, el nieto de un amigo -que a mí me llama abuelo y estudia ingeniería en Madrid- coincide en que la gente de la Península suele valorar bien a los canarios, aunque le fastidian tres tópicos: ser aplatanados, desconfiados y victimistas.
Le digo que ya analizaremos esos prejuicios. Le cuento cómo el sábado pasado, desde mi coche, contabilicé una media de siete u ocho pasos cada cinco segundos entre unas cien personas que entraban y salían de un gran supermercado en una zona entre rural y urbana, muy similar a otras peninsulares donde había hecho el mismo registro. Sin embargo, me indignó un locutor de Radio Marca que, retransmitiendo el España–Portugal, comentó respecto a Pedri que se moviera y no tuviera “esa pasta canaria”. ¡Precisamente Pedri, que es de los jugadores que más se mueve y más precisión aporta en el campo!Ruyman también me dice que se lleva bien con el grupo de canarios de otras islas, aunque descubre que algunos detestan ser canarios y otros presumen de ello.
ATARDECER DESDE EL TEMPLO DE DEBOD
Él, desde el templo egipcio, con un atardecer dorado de Madrid, me llama por el móvil, añorando la Romería Regional de San Benito Abad: unas 80 carretas, tiradas por animales y engalanadas con productos de la tierra, parrandas con música tradicional (folías, isas y malagueñas), más de 40 agrupaciones folclóricas de todas las islas, en que los visitantes, con espíritu de hermandad, son invitados a degustar el vino, papas arrugadas, carne asada, gofio y huevos duros.
Con esa........
