Maresía
A los canarios, el mar no nos rodea; nos define. Para nosotros, y para quienes con nosotros conviven, el mar fue aislamiento, pero también la única posibilidad de salir, comerciar, emigrar y regresar. Para algunos fue cárcel y para otros puerta. El mar es memoria, porque todos tenemos algún recuerdo relacionado con él: un abuelo pescador, un tío embarcado a hacer las Américas, un padre que trabajó en el puerto o una madre que esperó noticias del ser querido que cruzó el Atlántico. El mar podría ser incluso un reloj, puesto que aprendimos a leer el tiempo mirando hacia el océano: la marejada, el alisio, la calima (que ya estaba inventada), el color del agua y el viento del nordeste. El mar también es refugio y terapia: nos escucha con respeto, no nos juzga y sólo nos responde con olas.El mar es -especialmente- identidad. Los canarios podemos cambiar de pueblo, de isla o de país, pero -allá donde vamos- siempre buscamos el mar. Y cuando pasa el tiempo y no lo vemos,........
