Europa ahorra mucho, pero invierte poco: ¿pueden los ETFs ayudar a cambiar esta dinámica?
Hay productos de inversión que nacen como una alternativa más y terminan transformando la forma de invertir. Los fondos cotizados, conocidos como ETFs, llevan años avanzando en esa dirección. Al cierre de 2025, el patrimonio mundial invertido en ETFs alcanzó los 19,85 billones de dólares, tras registrar entradas netas cercanas a 2,4 billones durante el año, según datos de State Street. No se trata únicamente de una historia de crecimiento, sino de una evolución más profunda: los ETFs están dejando de utilizarse solo para aprovechar movimientos puntuales del mercado y consolidándose como componentes estables de muchas carteras.
Europa tampoco se ha quedado atrás. Según EY, el mercado europeo de ETFs creció un 41% en 2025, hasta superar los 2,7 billones de euros, frente a un avance mundial del 33%. La consultora prevé que el mercado europeo pueda superar los cinco billones en 2030. Aunque no deje de ser una proyección, ésta ilustra a la perfección el recorrido que aún podría tener esta herramienta.
En este contexto, la pregunta relevante es si los hogares europeos están aprovechando ese potencial. Según el Banco Central Europeo, el efectivo y los depósitos representaban el 32% de los activos financieros de los hogares de la zona euro en el segundo trimestre de 2025, frente al 28% en 2001. Los depósitos cumplen una función indispensable........
