La ruta del berlín: para darse un gusto con los mejores rellenos de mermelada, pastelera o incluso nutella
Originario del norte de Alemania, el berlín se trata de una masa dulce elaborada en base a harina, leche, mantequilla, huevo y levadura más un toque de esencia de vainilla. Y aunque desde hace rato existen versiones preparadas al horno, tradicionalmente se fríe para luego dejar temperar y abrir hasta la mitad con un cuchillo para después agregarle su relleno.
La versión alemana original fue siempre con mermelada, pero al llegar a Chile -de la mano de la inmigración alemana a lo largo del siglo veinte- fue mutando hasta convertir al berlín relleno con crema pastelera en el más popular. Sin embargo, la opción de la mermelada siguió resistiendo por ahí, aunque luchando con nuevos tipos de relleno que aparecieron, como el dulce de membrillo y el manjar, tal vez el más popular en la actualidad.
No es difícil encontrar berlines en el comercio. Sin embargo, los que más se ven son los de factura industrial que son vendidos en cadenas de supermercados y otros tipos de establecimientos no son de los mejores. Muchas veces horneados, con poco relleno, elaborados con demasiada antelación y prácticamente en serie; la verdad es que dejan mucho que decir. Afortunadamente si uno busca por ahí y por allá todavía encontrará pequeños y medianos comercios en los que aún se puede saborear un buen berlín: contundente, grasoso, dulce y exquisito.
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