Lula y Sheinbaum, tándem poderoso. Ahora, Morena a hacer la tarea de 2027
Ricardo Salinas Pliego estuvo muy activo en redes sociales después de la victoria electoral de Lula da Silva sobre Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil. Una victoria para la humanidad, la cultura y la gente de bien, pero una derrota para quienes, como el mencionado empresario, han convertido la acumulación de riqueza en el único sentido de sus vidas.
¡Qué derrota política para el dueño de Elektra y TV Azteca, y para no pocos de sus simpatizantes en los medios de comunicación, como Jorge Fernández Menéndez, Sergio Sarmiento, Jorge Castañeda y otros que abierta o veladamente pronosticaban —porque así lo deseaban— una derrota de la izquierda brasileña para que México se quedara solo en el escenario internacional!
Ayer dije aquí que, si Lula perdía, eso representaría para Claudia Sheinbaum una ventaja: la singularidad. Estar en la minoría de uno (Gandhi dixit) siempre es una oportunidad para destacar y afianzar liderazgos.
Pero también era una gran cosa para Sheinbaum y la izquierda mexicana que nuestra presidenta no se quedara sola. Que Morena no terminara como el único proyecto progresista de gran relevancia en América Latina frente a lo que se veía venir como una verdadera aplanadora conservadora encabezada por Donald Trump y secundada por gobiernos abiertamente alineados con él: el de Javier Milei en Argentina, el de Abelardo de la Espriella en Colombia, el de Daniel Noboa en Ecuador, el de José Antonio Kast en Chile y el de Nayib Bukele en El Salvador.
Sheinbaum parecía condenada a enfrentar prácticamente sola a ese bloque. Pero Lula hizo el milagro futbolístico de la remontada —algo que solo podía ocurrir en el país con más victorias en los mundiales de futbol y en el que nació y se desarrolló el mejor jugador de la historia, Pelé— y, afortunadamente, nuestra presidenta ya no se quedó como la única para enfrentar a........
