¿Qué te han enseñado estas vacaciones?
Una playa repleta de gente, en una imagen de archivo. / José Manuel López
Durante el día a día vivimos muchas veces en modo supervivencia. Vamos de una cosa a otra, acumulamos obligaciones, respondemos mensajes mientras hacemos otra tarea y llenamos cualquier espacio vacío con algo que hacer. Y lo curioso es que, cuando llevamos demasiado tiempo funcionando así, podemos llegar a no ser conscientes de cuánto estrés estamos acumulando.
En consulta veo con frecuencia personas que llegan con problemas de sueño, molestias digestivas, dificultades para concentrarse, olvidos, dolores de cabeza o una sensación constante de cansancio. Estos síntomas pueden tener muchas causas y no todo se explica por el estrés. Pero, en ocasiones, nuestro cuerpo también nos está señalando que el ritmo que llevamos merece una revisión. El problema es que parar no siempre resulta fácil.
Porque no todos podemos........
