La atención como moneda en la era de la postmodernidad
La atención como moneda en la era de la postmodernidad
En la actualidad no hay nadie que no tenga al menos una red social. Tener un perfil en línea se ha vuelto un requerimiento indispensable que, incluso, puede llegar a influir en la credibilidad que tenemos frente a los demás. ¡Hasta los abuelos tienen Facebook! Es chistoso, las generaciones más chicas nacen con cuentas preestablecidas por sus padres que cuentan incluso con publicaciones de sus ultrasonidos o el proceso de decoración de sus habitaciones; y naturalmente comienzan a consumir contenidos digitales desde bebés porque es una forma “fácil” de entretenerlos hasta el momento en el que son capaces de sostener los aparatos por sí mismos.
Los humanos, por naturaleza, buscamos tener el control en todo lo que hacemos. Esta necesidad se vincula directamente con los principios de la postmodernidad, ya que surge en un contexto marcado por la crisis de certezas, donde la realidad se percibe como incierta, fragmentada y cambiante. Bajo esta lógica, casi todo es visto como algo susceptible de convertirse en negocio. Muchos viven en función del dinero, con el pensamiento de que “no es lo mismo llorar en un vocho que en un Ferrari”; sin embargo, en la actualidad, el valor ya no se mide solamente en pesos, dólares o euros.
De la atención a la intimidad. La evolución de las redes sociales y la IA
Hoy, la atención se ha convertido en la moneda moderna, lo que da lugar a la llamada economía de la atención y al capital simbólico que esta genera. Siguiendo esta misma idea, lo que........
