Somos carne de Radio Marca
Trabajar cansa, sentenció laboriosamente el pobre Pavese. Hoy cabe sentenciar que escuchar cansa, que ver cansa: la radio y la televisión se han convertido en armas de extenuación masiva, ¡qué fatiga escuchar un informativo radiofónico, ver un telediario! Escoltado por un puñado de jueces marcadamente antigubernamentales, un espeso enjambre de políticos, periodistas, tertulianos e influencers conservadores han conseguido enrabietar a media España haciendo casi irrespirable el clima emocional del país. Se consideran sobradamente legitimados para hacer lo que hacen: “Hasta que no matemos al Perro, no se acabará la rabia”. En efecto: ciertamente, Sánchez es el Perro, pero quizá la rabia son ellos. Descansarán de su rabia cuando vuelvan al poder. Solo entonces.
No hemos renunciado a estar bien informados, a saber la verdad, pero ha cambiado la manera en que veníamos haciéndolo hasta ahora. Queremos saber la verdad pero solo a través de la lectura, no viéndola en la televisión ni escuchándola en la radio. Queremos estar bien informados sobre la posición de Abascal, de Feijóo o de Ayuso sobre la invasión de Ceuta, la amenaza de los inmigrantes o la dictadura del Perro, pero hemos decidido apagar la radio o quitarle el sonido al televisor cuando ellos hablan. Sentimos que están llegando demasiado lejos en sus injurias, en sus mentiras, en sus augurios y por eso no soportamos tener que escucharlos. Queremos saber lo que piensan y dicen pero únicamente acudiendo a la letra antes impresa y hoy digital, leyendo las crónicas, visitando las........
