De posesiones y otros demonios
Pareciera que en el resto del país no se habla de otra cosa que de la posesión presidencial, pero en Cali es algo que se menciona en voz baja, con temor por lo que ‘pueda pasar’. En la homilía del domingo, el sacerdote recomendó a los feligreses, al final de la misa, quedarse en casa el próximo viernes, “no es por meterles miedo, pero uno nunca sabe lo que pueda pasar”.
Y hasta tiene razón, por eso la alcaldía de Cali está ofreciendo 500 millones de pesos de recompensa por información que permita prevenir, evitar, anticipar y neutralizar cualquier acción terrorista o de alteración del orden público. Esta política de seguridad prepago para anticipar el crimen me recuerda la película ‘Minority Report’, donde Tom Cruise comandaba una unidad policial especializada en llegar antes que los criminales al lugar del delito, antes de que se produjera, gracias a poderes paranormales que les permitían saber lo que iba a pasar en los siguientes minutos.
Tanto se ha hablado de los motivos por los cuales el presidente Abelardo de la Espriella, a quien llamaremos de ahora en adelante ADLE, escogió a Cali como sitio de su posesión presidencial, que nadie menciona el gesto político de meterse a una ciudad petrista de pura sangre y posesionarse en ella contra viento y marea. En Puerto Rellena estará la oposición en un plantón custodiando el monumento a la........
