Replantear los partidos y la política
No sobra reiterar que las autoridades electorales, empezando por el registrador, Hernán Penagos; el Consejo Nacional Electoral; las comisiones escrutadoras y, la activa participación del procurador, Gregorio Eljach, blindaron plenamente el proceso electoral y su resultado, hasta el punto de que hoy podemos decir, sin lugar a equívocos, que los llamados “chocorazos” son cosa del pasado.
Es verdad que la diferencia entre el presidente electo, Abelardo de la Espriella, y el candidato derrotado (pero ganador por otras razones) Iván Cepeda Castro, fue muy estrecha, contrariando las previsiones de casi todas las encuestadoras que, curiosamente en la primera vuelta no acertaron en el triunfo de De la Espriella y en la segunda, en la magnitud de la que sería la diferencia. Pero esas son las reglas del juego democrático conforme a las cuales se puede ganar o perder incluso por un voto.
Casos ha habido en nuestra historia reciente en lo atinente a los votos. En la discutida elección del 19 de abril de 1970, Misael Pastrana le ganó al ex dictador Rojas Pinilla, por........
