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¡Qué miedo, por Dios!

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28.08.2026

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Ahora, según La Silla Vacía, la Casa de Nariño –y ya no el palacio de San Carlos– será la sede del despacho presidencial en Bogotá. Era lo lógico, porque ese lugar tiene las especificaciones para que, allí, el presidente y sus equipos puedan operar con eficiencia.

¿Pero por qué se demoraron tanto en tomar esa decisión?

Porque en este Reino de Macondo la realidad desborda la ficción y, en esto, hay involucradas historias de brujería y el “asco” que el presidente le tiene a su antecesor, hasta el punto de que, según fuentes, él no quiere “tocar” nada que haya sido tocado por Petro y, por ese motivo, hasta ha rechazado sentarse en el inodoro del avión presidencial. Y en la Casa de Nariño han estado cambiando tapetes, deshaciéndose de colchones, en fin, de cuanto haya podido ser tocado por Petro. (¿Cuánto........

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