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Algunas consideraciones sobre el súper, mega, híper fantástico acuerdo petrolero entre Venezuela y EEUU

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01.09.2026

Aclaratoria: no me considero experto en el tema petrolero; en el mejor de los casos, me considero un divulgador a fuerza de oficio, estudio y experiencia. De modo que, con el perdón de quienes sí se consideran expertos, debo comentar algunos detalles de lo que se sabe hasta ahora.

1. Contexto global de la inversión petrolera

Partiendo de la información existente, el convenio se enmarca en la necesidad mundial y estadounidense de generar nuevas inversiones para sostener la demanda global de crudo hasta su tope máximo, previsto para 2050. Quien desee verificar esto último, dejo por aquí un fragmento del extenso documento elaborado por la propia AIE en 2025, denominado The Implications of Oil and Gas Field Decline Rates (Las Implicaciones de las Tasas de Declive de los Yacimientos de Petróleo y Gas: https://www.iea.org/reports/the-implications-of-oil-and-gas-field-decline-rates):

"Desde 2019, casi el 90 % de la inversión anual en el sector upstream (exploración y producción) de petróleo y gas se ha dedicado a compensar las caídas de la producción en lugar de satisfacer el crecimiento de la demanda. Se prevé que la inversión en 2025 sea de aproximadamente 570 000 millones de dólares y, de mantenerse, podría continuar un modesto crecimiento de la producción en el futuro. Sin embargo, una caída relativamente pequeña en la inversión en exploración y producción puede marcar la diferencia entre el crecimiento de la oferta y una producción estática.

La mayoría de las fuentes no convencionales de producción de petróleo y gas presentan tasas de declive mucho más rápidas que los tipos convencionales. Si se detuviera de inmediato toda la inversión en la producción de petróleo de esquisto y gas de esquisto, la producción disminuiría más del 35 % en 12 meses y un 15 % adicional al año siguiente. Los yacimientos de esquisto en Estados Unidos también se están volviendo más gasíferos, lo que aumenta las tasas generales de declive a medida que maduran los yacimientos ricos en petróleo.

La mayor parte de la producción petrolera en Estados Unidos proviene de fuentes no convencionales en rápido declive… las economías avanzadas se enfrentarían a rápidos descensos de la producción —una caída del 65 % durante la próxima década—."

Si consideramos que aproximadamente el 50 % del abastecimiento nacional de EE.UU. depende del petróleo de esquisto, entenderemos por qué la urgencia con que este país busca el control hemisférico de los hidrocarburos venezolanos, sin importar las formas o los métodos sangrientos que pueda usar.

También entenderemos por qué la actual conflictividad en el terreno geopolítico de la energía (Irán, Ucrania) se produce a la espera de una nueva ola necesaria de inversión en el sector upstream. Esto nos lleva a comprender que la realización de greenfields no es un regalo que nos hace la industria internacional de energía, sino una necesidad imperiosa para ellos.

2. Sobre la participación del Estado y los riesgos asumidos

Saliendo al paso de algunos promotores del engaño: no es que el Estado no esté poniendo nada de su parte. Al disminuir la regalía y los impuestos, el Estado establece una inversión potencial. Por otra parte, no asumimos riesgos en capital de inversión, pero sí en costo remanente, si un tanque de depósito se rompe o un oleoducto se daña —sin mencionar los peligros de un daño de pozo—, el riesgo del daño ambiental lo asume totalmente Venezuela, todo esto sin contar que estamos hablando de un producto escaso y no renovable.

Otro elemento en el que hay que pensar es en los daños colaterales en nuestro potencial para abastecer otros mercados. Si EE.UU. llegará a dominar el destino de por lo menos el 80 % de la totalidad de la........

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