Cuando se pone en duda la cordura
Donald Trump nunca se ha caracterizado por contenerse al expresar sus ideas. La pregunta es si habla deliberadamente de manera extravagante y ofensiva para dominar la conversación pública o si, por el contrario, su relación con la realidad se deteriora y termina diciendo lo primero que se le ocurre. Tal vez ambas explicaciones sean parcialmente ciertas.
Entre sus declaraciones más recientes figuran la decisión de rebautizar el Lago Ontario como “Lago América”, la propuesta de cambiar el nombre de Nuevo México por “Nueva América” y, anteriormente, la sustitución de “Golfo de México” por “Golfo de América” en la nomenclatura oficial estadounidense. Podrían parecer simples excentricidades, si no formaran parte de una conducta política más amplia.
También ha amenazado con demoler el Kennedy Center, atacado reiteradamente el voto por correo y respaldado la reducción de las recomendaciones de vacunación infantil. En otros casos, presenta como verdaderas afirmaciones que contradicen la evidencia disponible. La acumulación de episodios vuelve cada vez más difícil distinguir entre la provocación calculada, la propaganda y el extravío.
Más graves son sus amenazas contra otros países. Ha presionado a Dinamarca por Groenlandia; mantiene una guerra comercial con Canadá mientras insiste en presentarlo como un posible estado número 51, y ha planteado repetidamente la posibilidad de........
