La hispanidad, historia y mitología
Casi todas las efemérides que derivan del hecho nacional (hay que exceptuar aquellas en las que el hecho nacional no se reconoce) necesitan más mitología que historia ya que esta legitima pocas celebraciones. El 12 de octubre se celebró el día de la hispanidad con la escenografía habitual. Se le calificó a Pedro Sánchez de hijo de puta (gran aportación de Ayuso a la literatura universal) y buena parte de los asistentes al desfile militar se trasladaron a la Plaza del Sol con la intención de agredir a los acampados en esta plaza y al grito de: rojo muerto abono para mi huerto; no queremos guarros en nuestros barrios; rojo el que no vote y otras expresiones de un excelso lirismo que se incardinan en ese distorsionante dilema de comunismo o libertad que se plantea en esta campaña electoral.
En relación a este acto institucional y militar hay muchos mitos que conviene relativizar. Se invoca la figura del Cid Campeador usando como única referencia el Cantar de Mio Cid, una obra literaria que encubre la personalidad de esta figura histórica. En los pocos documentos históricos que se pueden estudiar le describen como un soldado mercenario que batalló a las órdenes del Califa musulmán de Zaragoza, la Taifa musulmana bajo las órdenes de Al-Mustamin (toda una lección para los islamófobos y para el propio Aznar que se disfrazó del Cid en un reportaje para una revista). La propia denominación Cid deriva de la expresión árabe Sid (en castellano Señor).
Muchos de los que se trasladaron a la Plaza del Sol, muy jóvenes en su mayoría, portaban la Cruz de Borgoña ligada al martirio cristiano, a la Monarquía Hispánica y........
