Cosas Extraordinarias
Cómo muchas cosas, todo funcionó hasta que dejó de hacerlo. Durante años habían hecho lo mismo. Cuando una sentía que ya no podía más, llamaba a las otras dos. Siempre había alguien que todavía conservaba un poco de claridad. Siempre quedaba una voz capaz de decir “espera un momento. Respira. Ya salimos de otras peores”.
En el mismo año, una recibió un diagnóstico de anorexia. Otra enfrentó un cáncer de mama. La tercera perdió de manera inesperada a su hermano. Cuando hablaban, ninguna tenía fuerzas para rescatar a la otra. No les faltaban palabras, pero sí respuestas y era lo más paradójico porque........
