La bola negra del fútbol
Que un historiador irlandés sea el mayor experto en la hagiografía de Federico García Lorca, dice muy poco del respeto que nuestra sociedad le ha profesado a una parte de nuestra memoria, casi siempre la del mismo lado. Pero ese silencio habla del pavor. Del terror secular que se ha inyectado con garrote en la garganta de todo aquel que cometa el osado crimen de pensar por sí mismo. Habla del trauma, del tabú, de la censura, del fusil que fulminó al poeta.
Si Lorca es una deidad, Ian Gibson es su profeta. Fue quien descubrió la relación de amor que le unía a Rafael Rodríguez Rapún, buscando la diana de su inspiración de los ‘Sonetos del amor oscuro’. Rapún conoció a Lorca cuando se unió a ‘La Barraca’. En la compañía era conocido como ‘El futbolista’, pues había jugado en los juveniles del Atlético de Madrid mientras compaginaba sus estudios de ingeniería de Minas. Lorca se enamoró........
