Las historias que nos contamos, a propósito de los delirios de Petro
Hay días en los que nuestro cerebro parece convertirse en un narrador poco confiable. Nos cuenta historias con tal convicción que terminamos creyéndolas como si fueran hechos. Desde la neurociencia sabemos que esto tiene una explicación: el cerebro no está diseñado para registrar la realidad de manera perfecta, sino para interpretarla rápidamente y ayudarnos a sobrevivir.
Cuando estamos bajo estrés, ansiedad o incertidumbre, el sistema de alarma permanece activado. La amígdala aumenta su actividad, mientras que regiones como la corteza prefrontal, encargada del análisis y la toma de decisiones, funcionan con menor eficiencia. En ese estado........
