El “hay que jugar” y un autobús que alucinó: así empezó a ganar el Real Oviedo el derbi
El “hay que jugar” y un autobús que alucinó: así empezó a ganar el Real Oviedo el derbi
Julián Calero insistió durante la semana en el factor más futbolístico y fue el recibimiento al equipo el que activó la parte más emocional
El plan de partido era, al margen de la intensidad, ser mejor que el rival: se vio en la alineación
EN IMÁGENES: Así fue el esperado derbi asturiano en el Carlos Tartiere
Así fue el derbi asturiano en el Carlos Tartiere entre el Oviedo y el Sporting. / Luisma Murias / LNE
Cuando uno mira al derbi, es fácil dejarse arrastrar por la corriente de lo emocional. La afición, esa motivación extra ante el eterno rival, el premio en forma de fiesta con la grada... Pero Julián Calero decidió cambiar el guion y encarar la semana de una forma diferente. Cuentan de puertas hacia dentro que la frase más repetida por el entrenador durante la preparación del choque ante el Sporting fue un sencillo: “hay que jugar”. Primero, fútbol; después, todo lo demás. Y vaya si lo hicieron. En las horas previas, eso sí, el ambiente se encargó de echar gasolina al fuego: un recibimiento de los que ponen la piel de gallina y cargan las pilas antes de saltar al césped. Fútbol y un bus de emociones, la combinación que hizo al Oviedo empezar por delante el derbi.
Pero lo primordial era lo futbolístico, y así lo entendió Calero. Temía el entrenador un exceso de revoluciones de los suyos, que les pudiera pesar la responsabilidad, así que las charlas de la semana fueron más dirigidas a la propuesta.
El discurso del entrenador se alejó de lo emocional, para sorpresa de varios, que entendían que un derbi empieza por esa parte, pero Calero prefirió insistir en que el que ganara el derbi sería por fútbol. Por jugar. La idea resumida podría ser esta: la intensidad es importante, pero el domingo ganará el que juegue mejor.
No eran palabras vacías. La propuesta le dio la razón.........
