39 años
Hoy no es un día cualquiera. Para empezar, cuando esta noche sean las tres no serán las tres, sino las dos, las dos de la madrugada por segunda vez en el mismo día. Una hora renacida. Un consenso para violar las leyes de la física. A muchos esto les desagrada. Dicen que descoloca, en especial a los ancianos y a los niños. Pues que se fastidien los ancianos y los niños. El cambio de hora es una conquista metafísica, una subversión carnavalesca dentro de la penitencia de nuestro transcurrir, un acto de piratería contra el tiempo. Además decretado por el mismísimo Estado, que así evidencia otra de sus razones de ser: seguridad, sanidad y saltos temporales.
Los españoles, sin embargo, somos un pueblo adocenado que no estima........
