Lluvia fina
El PSOE tiene la negra en esto de seleccionar iconos electorales. Mira que está fácil, con lo diversa que es la realidad y la extraordinaria flexibilidad que da hacer de la anécdota categoría, habiendo tantas. Uno puede encontrar suecos bajitos y morenos y alemanes de cepa juerguistas y frívolos, todo es buscar la aguja del pajar de los millones.
Pues no: el partido en el poder (el partido del poder) tiene que hacer bandera de la vivienda, que es como si Genghis Khan quisiera venderse por su suavidad. Y ya, para acabar de arreglarlo, elegir como «estudio del caso», como foto de cartel, a Maricarmen, que Dios la tenga en Su gloria.
Yo sé que para la izquierda la realidad es una molestia opcional; sé que la mejor manera de responder a las jeremiadas rojas contra las estructuras de este horrible mundo capitalista es preguntar «¿comparado con qué?»; sé que pretenden que........
