Ser nosotros las veces que podamos
Ahora todo el mundo aplaude a Bad Bunny. ¡Buenísimo!, comentan hasta los intelectuales. Pero hasta hace unos meses, Benito Antonio Martínez Ocasio era para muchos de esos mismos que hoy lo ensalzan, simple y despectivamente, un reguetonero de letras vulgares, hábitos nocivos y hasta presunto promotor de conductas delictivas.
No es en vano esta percepción. Por un lado, la imagen y los mensajes del cantante en 2016, cuando comenzó a ganar atracción comercial, invitaban a pocas acciones positivas. Sin embargo, en apenas 13 minutos, una década después, lanzó un poderoso alegato en favor de la unidad latinoamericana y el amor.
El show, como las palabras del artista en la entrega de los Grammy días atrás, contrastó nítidamente con la política antimigrante estadounidense y constituyó un vibrante homenaje a la cultura y la idiosincrasia latinoamericana, y muy especialmente a la puertorriqueña.
Por estas razones muchos han redescubierto al artista. Lo miran con........
