'Turandot', un gran espectáculo con debate y polémica
La nueva producción de Turandot de Puccini que se acaba de estrenar en Les Arts de Valencia es un éxito de público, pues se ha estrenado con todas las entradas vendidas, y antes de que la crítica diese un veredicto. Claro que es una de las óperas preferidas del público en cualquier parte del mundo. Seguramente hay varios motivos para ello. Por supuesto, la música, pero también su historia que sucede en un mundo exótico, la China medieval, al menos para el occidental.
La cosa es que una princesa china no se quiere casar. Para evitarlo somete a sus pretendientes, que tienen que ser todos de sangre azul, a tres pruebas. Realmente tres acertijos. Ella se casará con quien los resuelva todos, pero si el pretendiente no resuelve uno se le cortará la cabeza en la plaza pública. Cabezas que adornarán la muralla del palacio, como prueba de quien manda allí.
En esta situación, el príncipe Calaf decide aceptar el reto pues ha visto a Turandot pidiendo que le corten la cabeza al último que lo ha intentado y se ha enamorado. Es cierto que, aunque perder la vida es perder mucho, Calaf, tiene poco que perder. Se encuentra el exilio y obligado a vagabundear por el mundo junto a su padre y una mujer que les es fiel a ambos. ¿Será Calaf capaz de resolver las adivinanzas? Y si lo hace, ¿será capaz de derretir el corazón de Turandot, a la que por algo llaman la princesa de hielo? Lo sabrán quienes ya tienen una entrada.
El primer problema que ofrece esta ópera, como muchas, es que las capacidades vocales necesarias para cantarlas no suelen estar al alcance de los cantantes que se acercasen a las edades de los personajes. En esta producción se ha recurrido a dos pesos pesados, de los........
