De la Seguridad y de la Defensa Nacional
El Capítulo XII del Título IV de la Constitución regula la seguridad y la defensa nacional. Detrás de su articulado hay una idea sencilla: el Estado se arma para proteger una convivencia donde la libertad crezca sin violencia ni sometimiento, no para imponerse. Ninguna política de seguridad es legítima si destruye los valores que dice resguardar. La defensa que diseña la Constitución es integral y permanente, y desborda lo militar: involucra la fortaleza de las instituciones, la cohesión del país y la participación de quienes lo habitan, conforme a ley. Que el presidente conduzca el sistema y que la movilización se regule por ley significa que prepararse frente a una amenaza exige coordinación y responsabilidad política dentro de reglas que delimitan competencias y controlan decisiones. La Constitución separa a las Fuerzas Armadas de la Policía porque reparte entre ellas el uso legítimo de la fuerza. A las primeras les encomienda la independencia, la soberanía y la integridad del territorio; a la segunda, el orden interno y la protección de las personas frente al delito. Los........
