Sociedades 50/50: cuando la amistad no alcanza
Emprender acompañado puede ser una de las decisiones más inteligentes de nuestra vida. Sin embargo, también puede convertirse en el camino más corto para destruir una amistad. Todo comienza con una frase aparentemente justa: “Vamos cincuenta y cincuenta”. ¿Pero es realmente justo repartir por igual lo que no necesariamente se aporta por igual? En una sociedad conviven capital, talento, experiencia, cartera de clientes, contactos, innovación y tiempo. Cada aporte tiene valor, pero no siempre el mismo peso ni la misma permanencia. El problema aparece cuando ambos socios creen que su contribución es indispensable y, por tanto, superior a la del otro. Allí, el 50/50 deja de representar equilibrio y empieza a........
