EEUU presumió de ser el 'arsenal de la democracia', ahora está desarmando a la prensa
En un discurso radiofónico en diciembre de 1940, un año antes de que Estados Unidos entrara en la Segunda Guerra Mundial, Franklin D. Roosevelt describió a EEUU como “el arsenal de la democracia”. Hoy, cuando las armas callan en el frente occidental, el periodismo independiente, elemento vital de una democracia informada, se enfrenta a desafíos existenciales, especialmente en Estados Unidos.
Las amenazas son de índole económica y tecnológica, pero también jurídica y política. La segunda administración Trump está arremetiendo de forma agresiva contra los medios de comunicación: interpone demandas multimillonarias, persigue a las fuentes mediante citaciones judiciales y libra una campaña de desprestigio contra cualquier periodista o editor que no se pliegue a sus exigencias.
Hay pocos precedentes de este abuso de poder por parte del Ejecutivo. Ni siquiera Richard Nixon, en el punto álgido del escándalo Watergate, se acerca a la situación actual. El ataque al periodismo independiente se está llevando a cabo —a plena luz— utilizando el inmenso poder del gobierno federal. Los tribunales, última línea de defensa, se han mantenido firmes hasta ahora; pero nadie puede estar seguro de qué postura adoptará en última instancia el Tribunal Supremo de los Estados Unidos —con una contundente mayoría conservadora a la que aún le quedan años— si el conflicto escala hasta él.
La sentencia fundamental del Tribunal Supremo que defiende la libertad de prensa en Estados Unidos es New York Times Co. v. Sullivan (1964), la cual estableció que los cargos públicos no pueden demandar por difamación a menos que demuestren la........
