¡Se les cayó la trampa!
Morena, más allá del respaldo mayoritario del que aún goza (y que no es absoluto, como pretenden), ha hecho de la trampa y del abuso un modus vivendi. Se trata, para decirlo en palabras llanas, de un partido gandalla y abusivo (como suelen ser todos los movimientos autoritarios). El último capítulo de esa historia de atropellos fue la pretensión, elevada a la consideración de la Sala Superior del Tribunal Electoral, de escamotearles a las organizaciones que están buscando convertirse en nuevos partidos políticos más de 110 mil afiliaciones argumentando que las mismas eran personas que, luego de haberse inscrito como afiliados a alguna de las cuatro agrupaciones que están tratando de obtener su registro y de haber participado en sus asambleas constitutivas, se habían inscrito como militantes de Morena, por lo que pretendían no les fueran contabilizadas a estas últimas en su proceso constitutivo.
Permítanme reconstruir, paso a paso, los hechos:
1. Las reglas establecen que cuando una persona se afilia a una organización que está buscando obtener su registro como partido........
