menu_open Columnists
We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close

El valor de un símbolo

5 0
sunday

Director de la Biblioteca Saavedra Fajardo de Pensamiento Político Hispánico

El valor de un símbolo

Esta época que viene ya no será la de la inestabilidad constitucional -que padecemos desde 2008-, sino que será la destrucción de nuestra constitución social. Tendrá como elemento público la reforma de leyes parciales, de la ley electoral, de las pensiones, de los sindicatos, de la enseñanza, de las universidades y de la sanidad pública

Cientos de personas marcharon desde Sol a la antigua casa de Maricarmen para despedirse de ella. / José Luis Roca

¿Cómo sustraerse al clima luctuoso que ha generado la muerte de Maricarmen? ¿Cómo escapar a este abismo que rompe las costuras mismas de la sensibilidad de un país, dominado por el estupor ante las increíbles reacciones por esta muerte? ¿Cómo producir algo positivo de este amargo símbolo, que todavía no hemos podido avistar en su profundidad? ¿Cómo poner fin a la improductividad, también, de infinitos comentarios moralizantes y ofrecer algún futuro político transitable? Son preguntas que urgen a la inteligencia y a la sensibilidad de un país que se asoma a una división irreparable en aspectos que conciernen a nuestro sentido de la humanidad, lo que augura una época de profundas luchas.

Esta época que viene ya no será la de la inestabilidad constitucional -que padecemos desde 2008-, sino la de duros enfrentamientos por un periodo constituyente, inducido por el proceso de desmontaje constitucional estadounidense. No será una derogación formal del texto de 1978. Será la destrucción de nuestra constitución social. Tendrá como elemento público la reforma de leyes parciales, de la ley electoral, de las pensiones, de los sindicatos, de la enseñanza, de las universidades y de la sanidad pública.

Tras esa ofensiva nada será igual. Los pensionistas quedarán desprotegidos, los nacionalistas sin influencia política en el Estado, los sindicatos sin fondos públicos de ayuda, el profesorado coaccionado a impartir contenidos impuestos, las universidades asfixiadas y la sanidad pública abandonada. La constitución social española vigente hasta ahora será considerada como un........

© El Periódico de España