Transmisión del poder
Quizás el acto solemne más rutinario en nuestra vida política es el de la transmisión del mando, cuando un nuevo presidente accede al ejercicio del poder. Existen ritos mayores y menores a este respecto en diferentes partes del mundo. Entre nosotros ha sido un proceso tranquilo, sencillo, y hasta se podría decir que elegante. Y se entiende que no siempre el nuevo presidente goza de la admiración y el aprecio del saliente.
Pero parte de esos ritos buscan superar ese tipo de situaciones y mostrarle a la ciudadanía que, el más alto nivel, aún de antipatía por decir lo menos, no implica una entrega del poder a un adversario rodeada de malas maneras. Se busca exactamente lo contrario, dar un ejemplo a la ciudadanía de elegancia, de buen trato, civilidad, de respeto a la Majestad de la presidencia, en este caso encarnada en el presidente saliente y en el presidente entrante. Una lección importantísima que contribuye a civilizar las costumbres, a fortalecer la convivencia y a exaltar las buenas maneras y el buen trato y esto al más alto nivel y aún en las circunstancias más........
