No son simples problemas de pareja
El supuesto síndrome consistía en una manipulación psicológica mediante la cual un progenitor programaba al niño para que odiara o rechazara al otro. Por eso se hablaba de alienación: porque el menor terminaba emocionalmente separado de su otro padre.
Fue un gran acierto de la Corte Constitucional advertir que este supuesto síndrome carece de sustento científico. Coincido totalmente: el futuro de un niño es demasiado valioso como para que un juez lo decida basándose en teorías que la ciencia rechaza. Pero tampoco podemos tapar el sol con las manos; hay una realidad que duele, y es que existen papás y mamás que, con toda la intención, se dedican a destruir el amor que su hijo siente por el otro.
La realidad nos muestra que existen padres y madres que, deliberadamente, destruyen el vínculo afectivo entre un niño y el otro progenitor. Negarlo sería cerrar los ojos frente a una experiencia cotidiana para jueces,........
