Los Castro, estirpe codiciosa y canalla. De telenovela mala
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La prueba reina -perdón, el indicio rey- del poder de GAESA, el consorcio militar empresarial que hoy maneja sin ningún control un porcentaje grotesco del PIB cubano, es Raúl Guillermo Rodríguez Castro, alias Cangrejo, nietísimo y guardaespaldas personal de Raúl Castro, quien convirtió ese adefesio en un feudo familiar. Su elegido, personaje chocante en una sociedad agobiada por la miseria que pregona la igualdad, pasaría en cualquier culebrón por oligarca. Hace un mes se revelaron las conversaciones secretas de este delfín de la dictadura con Marco Rubio quien, según el Miami Herald, estaría buscando “la versión cubana de Delcy Rodríguez” para la transición. Al presidente Díaz-Canel, un títere civil de Castro, lo desvincularon del poder real, estrictamente familiar y militar. Desde hace años, el inexperto pero posible legatario viaja a menudo en jet privado a Panamá donde está la sede de CIMEX, principal empresa fachada de GAESA. Más que Cangrejo, es un verdadero pulpo: “tiene tentáculos en todo lo que tenga que ver con dinero”.
La eventual conversión de este insólito protagonista en hombre fuerte del régimen, el Vito Corleone III, se ha vuelto incierta el último mes.........
