“Cuéntense bien”… y eviten el escarnio
Algo importante debió fallar en los cálculos de los asesores políticos de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum, o de ella misma, si a ella atribuimos las decisiones torales sobre la iniciativa de reforma electoral.
Nació esperanzadora, aunque amenazante para los órganos electorales; desafiante, sobre todo en relación con los partidos aliados de Morena, y con gran expectativa de que, si bien la presidenta no rompería con el pasado inmediato que la llevó a Palacio Nacional, sí marcaría la anhelada diferencia entre ella y su padrino, Andrés Manuel López Obrador; diferencia, no rompimiento, valga el énfasis.
Ninguna de esas características fue cumplida. Tras muchos meses de controversia y debates legislativos, amén de los interminables análisis mediáticos surgidos en todo tipo de foros por el territorio nacional, aquella sobrada iniciativa de reforma terminó el miércoles reducida a nada de lo trascendente.
Fueron convertidas en polvo las intenciones presidenciales de aventar a la historia el fuero, las diputaciones federales y senadurías plurinominales; es decir, lo gordo del caldo, la sustancia, acaso la principal y más sonada promesa de campaña de la presidenta.
No quisieron tomar en cuenta la astucia de los aliados: a los amantes indeseados, pero necesarios; a las capillitas, dicho en términos pasionales. Nada quedó de todo el plan y sí expuesta la imagen presidencial, desde cualquier punto de vista que sea derivado el análisis.
Con un pilón de remate llamado Plan B, insólitamente a cargo de la propia Cuarta T, que propuso como plato fuerte la revocación de mandato. Fue rechazada casi de inmediato y de manera enfática por el colmilludo PT, depredador del presupuesto público, experto en ver al lobo debajo de la piel de oveja… porque también es lobo. Una votación para la figura presidencial le daría votos a Morena, no a los aliados. Lo entendieron mejor que bien. A otro can con ese hueso.
Consiguieron eliminar el Plan A y, envalentonados —ellos sí, sobrados—, terminaron aniquilando también el Plan B en la........
