Derecho a la huelga y al trabajo
La huelga general promovida ayer por los sindicatos nacionalistas en favor de un salario mínimo vasco, con ELA y LAB a la cabeza, sirvió más ... para medir su capacidad de movilización en las calles que para condicionar la actividad laboral. Con un seguimiento desigual, el paro fue la expresión de la confrontación política con la que las centrales abertzales han planteado una reivindicación que causa división. No solo por el rechazo de la patronal, sino por los recelos del resto del sindicalismo con una medida que pone en peligro la solidaridad del principio de caja única por la que los pensionistas vascos se benefician de las cotizaciones de los trabajadores de otras autonomías. Y por tratarse de una demanda que, pese a la legítima mejora de las condiciones salariales, excede el marco competencial cuando PNV, Bildu y PSE siguen sin acordar el nuevo estatuto. Es compatible el derecho a la huelga con el derecho al trabajo. Lo que es inaceptable es imponer el primero vulnerando el respeto de los demás a través de coacciones, alteraciones del orden y ataques a negocios como el ocurrido en Tolosa donde arrojaron pintura a un comercio que defendía el derecho de los autónomos a abrir.
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