Cuando el Estado retrocede bajo tierra
La madrugada del domingo, un operativo de seguridad en el cerro Posokoni, de la Empresa Minera Huanuni, terminó en tragedia. El saldo fue de tres personas fallecidas —dos militares y un guardia de seguridad privada—, además de varios heridos. La Fiscalía abrió una investigación por homicidio tras la denuncia de una presunta emboscada perpetrada por ladrones de minerales; pero el Ejército sostuvo que las muertes se produjeron cuando militares y trabajadores cayeron a una bocamina durante el repliegue posterior al incidente. La investigación establecerá qué ocurrió exactamente y quiénes deben responder por esas muertes.
Sin embargo, limitar el debate a la reconstrucción de los hechos sería quedarse en la superficie del problema. Lo realmente inquietante es que un grupo dedicado al robo de minerales haya sido capaz de poner en jaque a las fuerzas encargadas de proteger uno de los yacimientos más importantes del país. Huanuni no es una mina........
