La OIT ante la inteligencia artificial: España y el nuevo contrato social del trabajo
La anunciada candidatura española a la dirección general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) plantea una cuestión que trasciende los nombres propios y las preferencias políticas: quién liderará la construcción de las reglas internacionales del trabajo en una década marcada por la inteligencia artificial, la fragmentación geopolítica y la transformación de los modelos productivos.
La respuesta importa a los gobiernos y a los interlocutores sociales, pero cada vez más también a las empresas que operan internacionalmente.
La OIT nació hace más de un siglo con una idea que sigue vigente: la economía necesita instituciones capaces de acompañar sus transformaciones y de fijar condiciones de competencia compatibles con el progreso social. Los desafíos actuales, sin embargo, son radicalmente distintos de los que dieron origen a la organización.
La inteligencia artificial, la gestión algorítmica, las plataformas digitales, las nuevas formas de prestación de servicios, el trabajo transfronterizo y las cadenas globales de suministro están transformando a la vez la organización empresarial y las relaciones laborales. La pregunta ya no es si estos cambios se van a producir, sino cómo gobernarlos.
España cuenta con una experiencia particularmente relevante para liderar ese debate. Durante la última década he podido observar esta transformación desde distintas posiciones institucionales: la administración laboral española, la representación permanente de España en la Unión Europea y la........
